Lo primero: la respuesta corta.
La hipoteca revertida no existe legalmente en Chile: no hay una ley que la regule. En 2022 se presentó un proyecto de ley para crearla (Boletín 14.822-07), que no ha pasado de su primer trámite en el Congreso.
Si llegaste a esta página buscando "hipoteca revertida Chile" o "reverse mortgage Chile", la respuesta es: hoy no la vas a poder contratar. Pero si lo que buscas es recibir un ingreso por tu casa sin mudarte, existe otra alternativa, que funciona de una manera muy distinta.
Qué es exactamente una hipoteca revertida.
La hipoteca revertida (también llamada hipoteca inversa; en inglés, reverse mortgage) es un préstamo pensado para personas mayores que son dueñas de su casa. En Estados Unidos, donde el programa más conocido es la HECM (Home Equity Conversion Mortgage), se puede pedir desde los 62 años. En términos generales, funciona así:
- El propietario hipoteca su casa a favor de un banco u otra entidad financiera
- La entidad le presta dinero: en un solo pago, en pagos mensuales o como una línea de crédito
- Mientras vive en la casa no paga cuotas, pero la deuda crece con los intereses
- Al fallecer el propietario (o cuando vende o deja la casa), la deuda acumulada se paga, normalmente vendiendo la propiedad
- Si queda algo después de pagar la deuda, va a los herederos. Si no queda, no queda. Los herederos también pueden pagar la deuda y quedarse con la casa
Es decir: el banco te presta ahora y la casa le paga al banco después. Suena bien en abstracto, pero el detalle importa.
Cómo intentaron traerla a Chile.
La idea se discute en Chile al menos desde 2015, pero nunca se ha convertido en ley. Estos son los hitos principales:
Proyecto de resolución en la Cámara
La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución (N° 333) que pedía al Ejecutivo estudiar una hipoteca revertida a través de una entidad estatal. No era un proyecto de ley, así que no obligaba a legislar, y el Gobierno de la época se desmarcó de la idea.
Proyecto de ley
Se presentó en la Cámara una moción parlamentaria que crea la hipoteca inversa (Boletín 14.822-07). La define como un crédito garantizado con hipoteca, que se paga al fallecer el deudor.
Estado actual
Sigue sin ley. A comienzos de 2026, el proyecto continuaba en su primer trámite, sin urgencia ni patrocinio del Ejecutivo. Puedes revisar su estado con el número de boletín en el sitio de la Cámara de Diputadas y Diputados.
Por qué se ha atascado.
Tres razones ayudan a entender por qué no ha avanzado:
1. Riesgos documentados en mercados internacionales
En Estados Unidos, la hipoteca revertida ha tenido problemas conocidos: ventas con presión a personas mayores, contratos difíciles de entender y ejecuciones de viviendas porque el dueño se atrasó en el pago de los impuestos de la propiedad o del seguro de la casa. Cuando la idea se discutió en Chile en 2015, una de las críticas fue justamente esa: que la persona mayor podía terminar perdiendo su casa.
2. Complejidad legal
Una hipoteca revertida bien diseñada toca varias áreas a la vez: los créditos y la banca, la protección al consumidor y las reglas de la herencia. Además, como explicó el economista Felipe Morandé en una columna en Diario Financiero (agosto de 2025), la ley chilena tiene trabas específicas: exige un seguro de desgravamen en toda deuda hipotecaria y obliga a rematar judicialmente la casa cuando se ejecuta una hipoteca.
3. Falta de actores con incentivos
Para quien presta, una hipoteca revertida es un crédito que no recibe pagos hasta el final y cuyo plazo depende de cuántos años viva la persona. Sin una ley que dé reglas claras, pocos actores tienen incentivos para ofrecerla, y el proyecto tampoco ha tenido el impulso del Gobierno.
Muchas personas mayores en Chile tienen una casa de mucho valor y una pensión que no alcanza. La hipoteca revertida no llegó. Mientras tanto, hay otros caminos.
La alternativa que sí existe en Chile (2026).
Vender tu casa y seguir viviendo en ella de por vida: vendes la nuda propiedad de tu casa (la propiedad, sin el derecho a usarla) y conservas el usufructo vitalicio, tu derecho a vivir en ella toda tu vida, inscrito en el Conservador de Bienes Raíces. Es lo que hace Magnus.
Responde a la misma necesidad que la hipoteca revertida (recibir dinero por tu casa sin mudarte), pero de una forma muy distinta:
- No es deuda: es una compraventa. No hay intereses que crezcan con el tiempo ni riesgo de remate. Con Magnus, la nuda propiedad la compra una sociedad de propiedad de Magnus FIP Vitalicio, un fondo de inversión privado, y tú conservas el usufructo vitalicio.
- Recibes un pago mensual en UF mientras vivas. Sin pie: todo el precio se paga en cuotas mensuales. Si vives hasta los 100, sigues recibiendo tu pago, porque el riesgo de vivir muchos años lo asume el fondo. Y el fondo paga las contribuciones, los seguros y la mantención de la casa.
- Tu familia queda protegida. Si fallecieras antes de recibir 84 cuotas (7 años), tu familia recibe las que falten hasta completar 84. Cuando termina el usufructo, tiene la primera opción para comprar la casa antes de que se ofrezca a terceros, en las condiciones que fija el contrato.
- No requiere una ley nueva. La nuda propiedad y el usufructo están en el Código Civil chileno desde el siglo XIX (artículos 764 a 810 sobre el usufructo), y los fondos de inversión privados se rigen por la Ley 20.712 (Ley Única de Fondos).
La contrapartida, dicha con franqueza: la casa deja de ser parte de tu herencia, y recibes menos que si la vendieras completa y te fueras, porque sigues viviendo en ella. Por ahora, Magnus es para personas de 75 años o más, dueñas de su vivienda en el sector oriente de Santiago.
¿Es "como" una hipoteca revertida?
Comparten el objetivo: convertir el valor de la casa en ingresos sin tener que mudarse. Pero son productos muy diferentes:
- Hipoteca revertida: es un préstamo. La deuda crece con intereses y, al final, normalmente se vende la casa para pagarla. Mientras tanto, la casa sigue siendo tuya.
- Magnus: es una compraventa de la nuda propiedad, en la que conservas el usufructo vitalicio. Sin deuda y sin intereses. La casa deja de ser tuya, pero tu derecho a vivir en ella es de por vida.
La diferencia más importante aparece si vives muchos años. Con una hipoteca revertida, la deuda sigue creciendo y se va comiendo el valor de la casa. Con Magnus, sigues recibiendo tu pago mientras vivas: ese riesgo lo asume el fondo, no tú ni tu familia.
¿Qué pasa si llega la legislación de hipoteca revertida?
Si algún día se aprueba una ley, en Chile habría dos caminos distintos, y cada persona podría elegir según su situación:
- Hipoteca revertida: puede convenir a quien quiere seguir siendo dueño de su casa y acepta que la deuda crezca, sabiendo que reduce lo que queda para los herederos.
- Vender la nuda propiedad y conservar el usufructo vitalicio (Magnus): puede convenir a quien quiere un pago mensual de por vida, sin deuda, con los gastos de la casa pagados por el fondo y 7 años de pagos garantizados para su familia.
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- La hipoteca revertida no existe legalmente en Chile. Hay un proyecto de ley de 2022 (Boletín 14.822-07) que no ha pasado de su primer trámite.
- Es un préstamo: la deuda crece con intereses y normalmente se paga vendiendo la casa al final.
- Si lo que buscas es un ingreso sin mudarte, existe otra figura, en el Código Civil desde hace más de 150 años: vender la nuda propiedad y conservar el usufructo vitalicio.
- Con Magnus recibes un pago mensual en UF de por vida, sin deuda; el fondo paga contribuciones, seguros y mantención, y tu familia tiene 7 años de pagos garantizados. La estructura legal está en revisión con un estudio jurídico externo, y ningún contrato se firma sin que tu abogado lo haya revisado.
Si tienes 75 años o más y tu casa está en el sector oriente de Santiago, vale la pena simular tu caso antes de descartar la idea. La calculadora del legado lo hace en 30 segundos sin pedir datos personales.