Lo que realmente significa "silver economy".
"Silver economy" (o economía plateada) es el conjunto de productos y servicios pensados para las personas mayores y para una población que envejece: salud, cuidados, vivienda, finanzas, ocio. El término se usa sobre todo en Europa, donde la Comisión Europea ha publicado estudios sobre ella como una de las oportunidades del envejecimiento.
En Chile, la categoría recién está empezando. Pero la demografía no espera: el país está envejeciendo rápido.
Los números base de Chile.
Fuente: INE, Censo de Población y Vivienda 2024, primeros resultados (marzo de 2025).
Detrás de esas cifras hay una realidad que muchas familias conocen: personas mayores que, después de décadas de trabajo, son dueñas de su casa, pero tienen una pensión que no alcanza. Para muchas de ellas, la casa es su principal ahorro, y es un ahorro que no se puede usar sin venderla o endeudarse.
No hay una cifra oficial de cuánto vale en total ese patrimonio. Lo que sí está claro es que es grande, que está concentrado en la vivienda y que hoy existen pocas formas de convertirlo en ingresos sin dejar la casa.
Una casa de mucho valor y una pensión que no alcanza: es la paradoja de muchas personas mayores en Chile.
Por qué el mercado no había sido atendido.
Tres fricciones han mantenido a este mercado fuera del radar de las empresas financieras:
1. Sesgo demográfico de los fundadores
Muchas empresas de tecnología financiera nacen pensando en clientes jóvenes. Atender a personas mayores requiere otra cosa: abogados, notarios, conversaciones presenciales y tiempo con la familia. Es un mercado que no crece con los métodos de marketing digital habituales.
2. Complejidad legal
Los productos para personas mayores con vivienda involucran derechos reales (usufructo, nuda propiedad), reglas de fondos de inversión (Ley 20.712), impuestos y derecho sucesorio. Cada estructura requiere la revisión de abogados especializados, y eso hace que entrar sea caro.
3. Una decisión que toma tiempo
Una decisión así no se toma en cinco minutos: requiere tasación, revisión legal y conversación familiar, y suele tomar entre 6 y 10 semanas. Y está bien que así sea.
Resultado: el mercado sigue casi sin atender. Las opciones habituales, vender la casa y mudarse o pedir un crédito con hipoteca, no responden a lo que muchas personas mayores necesitan: un ingreso mensual sin dejar su hogar.
Dónde está ese patrimonio.
No todas las viviendas ni todas las personas mayores están en la misma situación. En las comunas donde el valor del suelo ha subido mucho, hay personas con casas de alto valor y pensiones modestas, para quienes las contribuciones y la mantención pesan cada año más.
Por eso Magnus parte en el sector oriente de Santiago (Providencia, Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Ñuñoa): ahí hay un mercado activo de compraventa de viviendas y datos de tasación confiables, lo que permite tasar con más confianza.
Comparación internacional.
Chile no inventa nada nuevo. Otros países llevan años con productos para convertir el valor de la casa en ingresos, cada uno con su propia figura legal:
Hay dos familias de soluciones: las que prestan dinero con la casa como respaldo (la hipoteca revertida) y las que compran la casa dejando que la persona siga viviendo en ella (el viager francés o los planes de reversión británicos). En Chile, la primera no existe legalmente; la segunda sí, porque la nuda propiedad y el usufructo están en el Código Civil.
Dónde entra Magnus.
Magnus toma la figura del viager y la hace institucional: en vez de un comprador particular, compra una sociedad de propiedad de Magnus FIP Vitalicio, un fondo de inversión privado. Magnus Chile SpA es la empresa que te atiende. Con Magnus:
- Vendes tu casa y sigues viviendo en ella de por vida. Conservas el usufructo vitalicio, inscrito a tu nombre en el Conservador de Bienes Raíces.
- Recibes un pago mensual en UF mientras vivas, sin pie y sin deuda. Si vives hasta los 100, sigues recibiendo tu pago: ese riesgo lo asume el fondo.
- Te olvidas de los gastos de la casa: el fondo paga contribuciones, seguros y mantención. Y si falleces antes de 7 años, tu familia recibe los pagos que falten hasta completar 84.
Por ahora es para personas de 75 años o más, dueñas de su vivienda en el sector oriente de Santiago. A cambio, la casa deja de ser parte de la herencia: conviene conversarlo en familia.
Qué mirar antes de elegir.
Sea con Magnus o con otra alternativa, compara siempre lo mismo:
1. Quién te paga y cómo se respaldan los pagos
No es lo mismo depender de una persona que de una institución. Pregunta quién te paga, con qué respaldo y qué puedes hacer si un pago no llega. En Magnus, el modelo del fondo contempla una reserva equivalente a 3 años de cuotas, prendada a favor de los vendedores; las garantías exactas se definen en el contrato, y tu abogado las revisa antes de firmar.
2. Qué pasa si vives muchos años, o si falleces pronto
Un pago por un plazo fijo puede terminar antes que tu vida. Pregunta si el pago es de por vida y qué recibe tu familia si falleces pronto.
3. Quién paga los gastos y qué opción tiene tu familia
Las contribuciones, los seguros y la mantención suelen subir con los años. Pregunta quién los paga, y si tu familia podrá comprar la casa cuando termine el usufructo. Y siempre: pide la oferta por escrito y revísala con calma, con tu abogado y tu familia.
¿Cuánto recibirías tú?
Si tienes 75 años o más, la calculadora del legado te muestra tu pago mensual de por vida y lo que queda garantizado para tu familia. Sin pedir datos personales.
Calcular ahora →Lo que viene.
La tendencia demográfica es clara: Chile seguirá envejeciendo, y cada vez más familias van a enfrentar la misma pregunta: cómo financiar la vejez cuando la pensión no alcanza y el principal ahorro es la casa.
Es probable que en los próximos años aparezcan más alternativas. Lo importante, para las personas mayores y sus familias, es que sean claras, que se puedan comparar y que nadie tenga que decidir con apuro.
Resumen para el lector apurado.
- Chile envejece rápido: según el Censo 2024, el 14% de la población tiene 65 años o más, más del doble que en 1992.
- Para muchas personas mayores, la casa es su principal ahorro, pero no se puede usar sin venderla o endeudarse.
- El mercado no había sido atendido por el foco de las empresas financieras en clientes jóvenes, la complejidad legal y decisiones que toman tiempo.
- Otros países tienen hipoteca revertida, equity release o viager. En Chile, la hipoteca revertida no existe legalmente; la venta de la nuda propiedad con usufructo vitalicio, sí.
- Antes de elegir cualquier alternativa, compara quién te paga, por cuánto tiempo, quién paga los gastos y qué recibe tu familia.